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Los espejos, Borges y la mitología japonesa

Los espejos, Borges y la mitología japonesa

Desde una perspectiva literaria que relaciona al autor de “El Aleph” con la mitología shintoísta, nos encontramos que una de las obsesiones temáticas de Borges también deslumbró, muchos milenios antes, a la diosa del sol Amaterasu.

La literatura japonesa para mí tiene la imagen de los espejos que a la vez reflejan la vida cotidiana y las costumbres pero que al traspasarlos reproducen mundos misteriosos.

Mundos que descubrí con fascinación con la llegada a mis manos de un libro de Yasunari Kawabata; con avidez recorrí las páginas de “Mil grullas”, luego “El sonido de la montaña”, más tarde “Nieve en el Monte Fuji”, entre otros. Sus obras me hicieron descubrir el sentir de una cultura distinta, las vivencias tan opuestas a las de Occidente.

BORGES y LOS “ABOMINABLES” ESPEJOS

De mis coterráneos el escritor que más se acercó a la literatura japonesa fue Jorge Luis Borges, un maestro si los hay, que siempre soñó con una biblioteca total donde cupiesen todos los libros de todas las culturas de todos los tiempos.

Hablando de espejos y Borges, el autor argentino tenía un asunto irresuelto con ellos que se remonta a su infancia y está manifestada repetidamente en poemas y prosa. La noción que los espejos son abominables, surge del hecho de que reflejan irrealidades (para él). Como si la realidad concreta del que se observa pudiese tener vida propia dentro de ese reflejo. Es así que Borges escribe con esta concepción el poema Los espejos del libro de “El Hacedor”. Aquí transcribo sólo uno de sus versos. A decir de Borges al leer un poema los tres primeros versos son la parte más importante, en el caso de la prosa serán las tres primeras líneas.

Los espejos

Yo que sentí el horror de los espejos
no sólo ante el cristal impenetrable
donde acaba y empieza, inhabitable,
un imposible espacio de reflejos

Los espejos fueron uno de los objetos que aparecen más recurrentemente en toda la prosa y poesía de Jorge Luis Borges, al mismo nivel que los laberintos, el tiempo, los sueños, el destino y el tigre, por ejemplo.

Los espejos fueron uno de los objetos que aparecen más recurrentemente en toda la prosa y poesía de Jorge Luis Borges, al mismo nivel que los laberintos, el tiempo, los sueños, el destino y el tigre, por ejemplo.

A pesar de la sapiencia y cultura de este gran escritor hay miedos de los cuales no pudo escapar. En una entrevista que le hizo Liliana Heker cuando él tenía ya ochenta años, trato de dar una somera explicación. De niño, él dormía solo en un cuarto, en él había un amplio ropero cuyas puertas espejadas le daban terror, podía imaginarse que cada uno de ellos jugaría con su reflejo haciendo cosas más allá de su propia voluntad. El niño Borges era tímido y nunca confesó ese terror a sus padres, que hubiese sido resuelto con sólo apagar la luz del hall que filtraba por la puerta de su dormitorio e impedía la total oscuridad.

EL ESPEJO, EL SÍMBOLO DE LA DIOSA DEL SOL

El espejo en sí, con su simpleza de superficie pulida fue motivo de fascinación también en el mito de la Cueva de las Rocas Celestiales, protagonizada por Amaterasu, la diosa del sol, considerada como una de las deidades más importantes del shintoísmo.
Según se relata, Susanoo se dedicaba a destruir las creaciones de su hermana Amaterasu para atormentarla y perseguirla. En una ocasión mientras ella se encontraba trabajando en la hilandería sagrada despellejó un caballo celestial y lo lanzó al techo de paja del recinto provocando el pánico y la muerte de algunas de las hilanderas. Furiosa, tras ver el cadáver del caballo, Amaterasu se encerró en la Cueva Celestial y la selló con una roca. Como resultado, el mundo quedó sumido en tinieblas y comenzó a marchitarse y a llenarse de malos espíritus.

Los ”kami-gami” (deidades) se reunieron frente a la entrada buscando una manera de hacerla salir. Fue Omori-kane-no-kami quien propuso la idea de construir un espejo sagrado para engañar a la diosa y hacerla salir de la cueva. Frente a la cueva se organizó un gran festejo. Atraída por el ruido y la fiesta en el exterior de la cueva, Amaterasu se asomó y preguntó qué era lo que estaba pasando, a lo que respondió la diosa del alba, Ama-no-uzume, “Nos regocijamos porque aquí hay una diosa superior a ti”. Empujada por la curiosidad Amaterasu salió de la cueva y vio fascinada por primera vez su reflejo en el espejo mágico, momento que aprovechó otro dios para cerrar la entrada de la cueva con una cuerda mágica impidiendo que pudiera volver a entrar; así volvió la luz (y con ello la vida) al mundo.

Desde entonces el espejo es el símbolo de Amaterasu; ella misma cuando se lo entrega a su nieto Ninigi-no-mikoto, enviado a la tierra que hoy es Japón para pacificarla y de la que desciende la familia imperial, le dice: “Piensa en este “divino espejo” como si fuera yo misma, protégelo y adóralo por siempre”.

Impresión que muestra a los kamigami fuera de la Cueva de las Rocas Celestiales tratando de hacer salir a Amaterasu. Obra de autor desconocido del período Edo.

Impresión que muestra a los kamigami fuera de la Cueva de las Rocas Celestiales tratando de hacer salir a Amaterasu. Obra de autor desconocido del período Edo.

CREENCIAS Y SIMBOLISMOS DEL ESPEJO

Según las creencias shintoístas, el espejo simboliza la honestidad, porque refleja la verdadera esencia de las cosas; esa capacidad de reflejar una imagen de las cosas tal y como son expresa la sinceridad al presentarnos una realidad objetiva. Asimismo la luz que refleja se puede relacionar con el sol, que es el dador de vida como Amaterasu. Además esta irradiación se asocia a las almas puras, como por ejemplo en el shintoismo en donde el espejo les indica de qué manera pueden alcanzar una imagen perfecta del alma como meta de iluminación.

El espejo es también como un símbolo mágico que puede ser puerta a otros mundos, ya sea realidades paralelas o mundos imaginarios, enlace entre vivos y muertos o artilugio de engaños. La figura reflejada pasa ser el doble de uno mismo o bien el espejo puede inspirar el temor de poder ser atravesado por seres de otro mundo para cometer maldades como absorber la energía vital o el alma, creencia también popular en la cultura japonesa. Por ello antiguamente en Japón se acostumbraba a cubrirlos con pañuelos para evitar que algún espíritu traspase esa misteriosa superficie pulida (una acotación al margen, el feng-shui, recomienda seguir haciéndolo si el espejo se encuentra en el dormitorio para tener un mejor descanso). Tanto en la literatura oriental como en la occidental este objeto mágico es un objeto que inspira distintas sensaciones en los que lo observan.

Como es de ver, los espejos, con o sin poderes mágicos, reúne tanto los terrores de Borges como el sentir de muchos pueblos entre ellos el japonés.

Conexión nipo-borgeana. Podemos mencionar algunos puntos de conexión, como su interés por el budismo sobre el que conferenció en el Colegio Libre de Estudios Superiores y luego plasmó en el libro “Qué es el budismo”, escrito con Alicia Jurado; su colaboración con Margarita Guerrero en ”El Libro de los Seres Imaginarios“ donde nos presenta a los “kami” de la mitología japonesa hasta sus viajes a Japón y su incursión en el haiku, con la publicación de 17 poemas haiku en su libro “La cifra”. Seguramente habrá otros más…
Fuentes y referencias:
*Los espejos – Poemas de Jorge Luis Borges
http://www.poemas-del-alma.com/los-espejos.htm#ixzz3PYHDs7sQ
*La muerte y la brújula Liliana Heker
http://www.pagina12.com.ar/diario/suplementos/radar/9-925.html
*El mito de la diosa Amaterasu
http://es.wikipedia.org/wiki/Amaterasu
http://www.tierraquebrada.com/2014/mitos-y-cartas-amaterasu-la-diosa-del-sol/
http://www.isejingu.or.jp/english/myth/myth4.htm
* Sobre creencias japonesas y espejos
http://www.viajeajapon.com/spr.htm
http://www.nueva-acropolis.es/cultura/319-simbolismo/14406-simbolismo-magico-de-los-espejos
http://www.japones.cl/?q=espejos_de_bronce.html
Foto de la Cueva de las Rocas Celestiales http://ukiyo-e.org/image/harvard/HUAM-CARP07116
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Acerca de Lourdes Massimino

Escritora. Arquitecta. Sabe francés, inglés y comenzó a estudiar japonés con la Prof. Norma Hokama en el CUI y actualmente toma clases particulares con la Prof. Sachiko Matuura. Talleres Literarios en Instituto Superior de Letras “Eduardo Mallea” (1996-2005); Museo de Arte Español “Enrique Larreta” (1995); Taller literario de Hebe Uhart; Taller de escritores de Elsa Osorio. En TEA dicta Talleres de Escritura para Adolescentes y Adultos y organiza Tés Literarios dos veces por año. Clases en grupo y particulares (2014-2015) Entrevistas. Breve conferencia sobre algún tema literario. Lectura de poemas y cuentos de los participantes. Obra publicada: —Acuarelas de pasión Libro de prosa poemática y cuentos. Edic. Mallea 1998 (Bs. As.) —Siete conjuros contra el silencio Obra en colaboración con otros escritores. Edic. Mallea 1999 (Bs. As) —Eldígoras - EOM Revista Virtual de Literatura Director: Francisco Javier Cubero www.eldigoras.com (Barcelona, España) —“Vientos de Otoño-Primavera en el Alma” Libro conjunto con Celia Mouliáa. Cuentos (2012) Ediciones Mallea Bs.As. Premios: —2006/7 “Primeros premios”, libro de cuentos Instituto Cultural Latinoamericano. Editorial Aries Primer premio de Narrativa “Mi dulce Mara” y “Doña Catalina y la vecina”, cuentos. Novelas inéditas: *Cuatro Estaciones para Enamorarse *Te Seguiré Adonde Me lleves *Un Secreto a Voces

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